Paulatinamente, desde hace unos pocos años, las ayudas de Acción Social para el personal militar, han ido endureciendo los requisitos necesarios para su acceso. Así se fueron estableciendo unos ingresos máximos de los que podía disponer el solicitante para su obtención, de manera que, cada año, menos minusválidos o personas con minusválidos a su cargo cumplían los requisitos para que dichas ayudas les fueran concedidas.
Ayer, día 28 de mayo, ha sido publicada, en el Boletín Oficial de Defensa, la resolución 430/05889/16 de 21 de abril, por la que se convocan las ayudas comunes de Acción Social para el año 2016. Dichas ayudas, definitivamente, excluyen tanto al personal retirado como a sus beneficiarios (viudas, hijos y huérfanos), salvo las viudas o huérfanos del personal militar que haya estado en servicio en algún momento entre el 23 de mayo de 2015 y el final del periodo de solicitudes de la convocatoria. Es decir, a diferencia de otros años, independientemente de que se cumplan los requisitos, el personal retirado y sus familiares, este año, no tienen derecho a las ayudas de Acción Social del Ejército.
Desde el departamento de Acción Social del Ejército se informa que se ha destinado un crédito de 1.720.000€ con cargo a la aplicación 14.01.121MA.162.04. para dichas ayudas y que de las mismas ha quedado excluido el personal retirado según la convocatoria realizada por el Ministerio de Defensa. Que se están recibiendo muchas llamadas de personas que muestran su descontento con esta situación, pero que no tienen indicios de que se vayan a convocar, desgraciadamente, otras ayudas diferentes para este colectivo.
A ninguno se nos escapa que la situación económica es muy difícil y que, según nos exigen nuestros compromisos internacionales, hay que hacer ajustes. Pero cabe preguntarse si es equitativo hacer esos ajustes denegando unas ayudas a quienes están en la posición más débil, ya retirados, normalmente con una edad avanzada y unos exiguos ingresos por unas pensiones que apenas crecen al ritmo del Índice de Precios al Consumo.
Desde aquí lanzamos un llamamiento a los responsables del Ministerio de Defensa para que se replanteen esta decisión y procuren corregir lo que se antoja como una injusticia.